domingo, febrero 19, 2012

Hoy un poema de María Y

Arico. TF
FOTO: MHC
Hace ya tiempo
que no fluye el río
hace ya tiempo
que tu alma está seca.

En tu seno dorado
alfombras de hierba
de sol los retazos
que con las sombras juegan.

Y el camino desciende
te acompaña, parece
así la soledad te encuentra
así deja de ser ella.

Tierra, bajo la luz de la tarde
siento tu corazón
que palpita entre las ramas.

Tierra, no emanas agua
pero sí un alma que late
un corazón que resbala.



María Ynigo