en el altillo
bajo la cama y en algunas esquinas
cuando cruzo el pasillo hasta mi despacho
o salgo a ver la puesta de sol
también en algunas canciones
o cuando rebusco en mi conciencia.
Las palabras a veces se malgastan
y otras veces las recojo como pequeños ratoncitos
a punto de formar parte de un gran laberinto.
Dejan este mundo y se inventan otros
se cuecen y se espabilan
escuadriñando
falseando
mintiendo
o besando
Resto un día a mis mañanas
para celebrar mi propio carnaval
lleno de colores y de llamitas
que no se apagan jamás.
Confieso que suelo detenerme
a contemplar el enorme bar de los diminutivos
pero aunque es difícil comprender
los esquemas de las memorias
también leo el final de mi café
las nubes encima del Teide
el lejano oeste de mi contradicción
y una extraña trampita
que a veces me hace gracia
y otras me desespera.
Y soy feliz.
K
foto: MHC

2 aleteos:
Que hermoso que así sea y o narre tan bello.
Para la próxima me lo prepara en prosa. Inténtelo.
jum, pues sí cómo no jejeje. Aunque el próximo ya esta listo en verso, un poema que se me escapó ayer del vaso. pero el próximo prosearé. Aunque ando con mi libro y con la prosa un poco peleada, no terminaré esta novela nunca?
besos florecilla
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