Aleteos personales

lunes, febrero 08, 2021

No es verdad.

Nunca lo fue.


Es justamente lo contrario:

se me salta el corazón a cada momento,

siento como un cuchillo cuando, con cualquier excusa,

la vida da vueltas.


Además, me duele el cuerpo

y tengo frío

y tirito igual que siempre,

solo que ahora lo hago por dentro

con las venas saltando como montañas rusas.


Cómo es posible que alguien piense

que soy rara,

que tengo mala leche,

que miro mal,

que nada me afecta,

que nada me duele,

que todo me da igual

¿que soy demasiado seria? (jajaja).


La mayoría del tiempo no puedo respirar,

me cuesta empezar casi todo

aunque no puedo empezar algo sin terminarlo

y todo lo que camino suelo milimetrarlo.


Llueve con muchas canciones

porque nunca olvido

y me siento frágil, sola y triste

casi siempre que no me veo capaz

de llegar a ser lo que siempre soñé.


No me explico cómo hay personas que miran

sin llegar a mirarte de verdad

y no entiendo la levedad eterna.


Me cuesta -y los atisbo desde lejos-

con los psicópatas

y creo que los que llevan el mundo han perdido el timón (por decirlo suavemente),

pero sé de la bondad genuina y de la magia de la vida

y creo que la clave está en la simplicidad.


Por eso no me queda más remedio que pensar

que es el miedo lo que lleva a las personas

-lo que las ha llevado durante todos estos años-

a tacharme de cualquier cosa posible.


De miedo sé yo mucho...

pero sé mucho más de laberintos y de espejos.

Tanto sé que tengo mis propios caminos...

tal vez raros, tal vez,

pero míos.

K


2 comentarios:

Nina dijo...

y me siento frágil, sola y triste

casi siempre que no me veo capaz

de llegar a ser lo que siempre soñé.


asi me siento... lo describiste hermosamente.
besos

Mary HC dijo...

Gracias... También por pasar por aquí.