Aleteos personales

viernes, junio 05, 2020

Siempre buscando

En los siete pecados capitales
no se nombra el racismo,
ni el machismo,
ni la violencia,
ni el abuso,
ni la discriminación,
ni señalar con el dedo.

Ya no tengo la urgencia de saber,
se me gastó el tiempo de espera
y en mis 41 años no he visto ni un fantasma.

Regreso siempre a lo mismo,
camino siempre el mismo camino,
ya no busco otros senderos:
ni los menos transitados,
ni los más sencillos.

Estoy parada, al borde del camino,
sentada en mi poema favorito de Benedetti
buscando que me empujen
o yo qué sé.

Hay días que borraría de mi calendario
y a veces pienso que la fuerza me abandonó
el día que te perdoné.

Tengo días oscuros,
solo algunos,
cuando antes la oscuridad era mi motor favorito.
Y en esos días claros solo existes tú
y verte feliz.

He perdido mi rumbo
intentando seguir siendo yo misma.

Y ya ves... a veces me sigo encontrando.
Y la mayoría del tiempo
camino 
camino
camino
camino...
rápido o despacio.

Buscando. 

K




martes, junio 02, 2020

Mentiras

Las pequeñas decisiones
escondidas entre bastidores,
nos llevan a una realidad horrorosa
en este mundo de falsa paz.

Si te pusieran delante del espejo
los ojos de la desesperación de los abuelos,
de la soledad de las familias.
La impotencia de los parados
el desasosiego del mendigo,
la mente del esquizofrénico.

Si nos plantaran en casa la duda
del que no se sabe callar...

¿Viviríamos otra madrugada de mentiras?

K

viernes, mayo 22, 2020

Laura bailando swing

Lo maravilloso del ser humano no es la mascarilla y los guantes en el suelo.

No es no guardar las distancias,
ni siquiera es el señor que escupe en la calle.

Lo maravilloso del ser humano es ver a mis amigas, cada una enmascarada,
y darles un abrazo antes de irme,
después de hablar de la impotencia de no poder hacerlo.

Es llorar acompañada y que te llamen para tomar un café,
por primera vez,
porque saben que estás triste y vale la pena saltarse los miedos.

Es ver a una gran amiga bailando swing en una tienda de discos,
sin poderse aguantar,
después de contarme las ganas que tenía ya de bailar en compañía.

Es ver cómo la vida rebrota a pesar de todo
y compartir con mis padres la misma habitación.

Es que mi madre se salte mis prohibiciones para comprarme una maleta,
porque sabe que estoy triste porque se murió mi Lolo
y esa es su forma de consolarme.

Es que Mer me llame para darme un tupper de camarones
y hagamos pan juntas, aunque separadas.

Es echar de menos a Tere
y tener un mensaje con un corazón en el móvil,
que mi prima me mande un audio
y hacerme sentir mejor.

Es ver a mis suegros disfrutar con nuestra compañía a lo lejos
y que dos mejores amigas se abracen sin poder evitarlo.

Es caminar por la calle y querer creer
que el virus no está allí,
donde te encuentras a tus amigos por casualidad
y no les ves la boca, pero les miras a los ojos.

Es comprobar lo maravilloso que es todo
justamente, porque estamos juntos
y no confinados.

Es ir contigo a buscar ropa post parto
aunque me den pánico ahora las tiendas,
solo por verte feliz y saber que viene Mael pronto
y ya está todo listo.

Y es estar preparada para ver a mis amigos
porque en esta soledad en la que hemos estado tres meses,
aunque bien acompañada,
hay demasiada tristeza
como para no aprovechar el rayo de sol
que se cuela por mi ventana.
K

pd.- Cómo te hubiera gustado este rayo de sol.


domingo, mayo 17, 2020

Un poema de 29 julio de 2009

Desde que llegaste con tu rabo al viento y tus ojos amarillos
tengo la sensación de que desapareció el miedo
porque de noche te veo a los pies, atento y dudoso
y veo también tu calma y templanza
junto a esos pensamientos que desconozco (o tal vez no)
mirando mis ojos cuando miran los míos.

Te vi saltar por primera vez comiéndote el suelo
con tu andar torcido de bebito
y tus orejas incontrolables de gatito, gris y bello gatito.
Hoy juntos conectamos las mentes
y si alguna vez te perdí fue para encontrarte
escondido en el vaivén de las espigas.

Dejé caer muchos amigos
todos menos peludos que tú y la mayoría menos listos
mientras sigues a mi lado ronroneando y gruñendo
con tus arañazos y tus mordidas
compartiendo tu casa conmigo
y obligándome a ceder mi espacio, mis cosas, mis días.

Aún cuando te miro pasar, alrededor de todo lo que hago
y morder mis cables para que te haga caso
o mis gafas, o mis libros, o mis pasos
o me meas la cama y lo ensucias todo con arena
sigo pensando que eres, sin duda, el mejor compañero
para la más sumisa de las dueñas.

A Lolo, mi gato.



Mary

sábado, mayo 16, 2020

Lolo

Gracias peludo por tus amores
Por las tardes juntas viendo los pájaros y el mar en el balcón
Por la compañía en mis peores momentos
Por estar para mí siempre
Incondicionalmente
Como nadie
Gracias Lolo por tu amor
Por tus gruñiditos
Y por venirme cada día a despertar
En estos 14 años

Han sido muy pocos para mí.
Nos veía juntos hasta el final.

Gracias mi gordo por venir corriendo a ver si estaba bien y seguir persiguiendo lagartos en El Socorro
En esa época de mi vida en la que estábamos solos tú y yo.
Gracias por tu paciencia infinita con Sofía
Estás siempre en mi corazón.

Y lo siento... Por mi poca paciencia a veces y mi necesitad extrema de soledad hasta contigo.
Y por el momento en el que tuve que dejarte marchar.

Gracias Lolo por todo.
El más bueno
El más guapo
El gato más sociable y cariñoso del mundo.

Te mando guiños en los ojos
Como tú a mí
Cada atardecer.

Mary.
Puto mayo
DEP Lolo mi ❤️ 16.mayo.2020 12.00



viernes, mayo 15, 2020

Mi Loli



Lolito tiene cara de bueno.

Lolito está lejos
y tendrá miedo
y los ojos amarillos muy abiertos.

Mi Lolo tiene las patitas calentitas y va saltando por la casa como un canguro,
con su andar de gato viejo,
con el gris de su pelo apagado
y ese gruñir que tanto nos hace falta en esta casa,
ese gruñir de pesado,
de gato que quiere mimos.

Lolito estará asustado
entre tubos y enjaulado
estará pensando dónde estamos
estará triste mi gatito.

Lolo está malito
y echará de menos sus tardes al sol
y su vista desde mi ventana.

Lolo nos echará de menos como nosotros a ellos
o más.
Este virus tonto y sus protocolos absurdos no me dejan verlo
no me deja quererlo.

A mi Lolo viejito me lo llevo a casa hoy
quieran ellos o no.
K


martes, mayo 12, 2020


No he podido soportar más ese ruido que regresa a ensombrecerlo todo y me he marchado. 
He regresado al campo
a mis árboles insaciables y a la sombra de sus hojas
verdes y retoñantes. 
He vuelto al sonido de los pájaros y la quietud del tiempo. 
Al ronronear del viento contra las hojas y el criscris de los troncos serenos. 

Todo vuelve a ser como era
en ese silencio atronador 
que amenaza la paz y la quietud del instante. 

Enfrente, veo como una pareja de pájaros enseña a su polluelo a volar. 
Me ve, huye. 

Asustamos al mundo. 

La música de varias parejas de pájaros
y muchos escondrijos. 
Las abejas, los sonidos lejanos de los perros...
Y lo difícil que va a ser volver a esta
Absurda Nueva Realidad. 
K

miércoles, mayo 06, 2020

Reacciones

Reacciones: empatizo, me bloqueo, me enfado
...inseguridad...
incapacidad
debilidad.

Muro de contención.

K


miércoles, abril 29, 2020

Burbuja existencial

Viva, me siento viva
y por esa claridad que me da la luz en este sendero
voy encontrando el camino.
No hay trucos, no hay pistas, no hay magia,
hay solamente una gran burbuja existencial.

Llueve en La Laguna,
los bejeques se crecen y las montañas, a lo lejos,
quieren brillar verdes de primavera.

Quizá, hace un año, en el Venezia
juntábamos unas copas de tinto
y soñábamos que éramos libres en la noche.
Tal vez era un jueves,
tal vez en esos minutos me escapaba
urgentemente, de mis pensamientos.

O no, puede ser que fuera hace solo unos meses.

Lo bautizamos 'vino en vena'
y compartíamos pensamientos, ideas, verdades.
Yo, recientemente, descubría que mi salud no era muy buena
y, por eso, balbuceaba incongruencias
como siempre que la inseguridad me acecha.

De cena en cena, de jueves en jueves
de tasca en tasca, de vino en vena...
De San Benito a la Concepción,
a la Catedral, a la Calle Viana
ida y vuelta.

Con lo chicharrera que he sido yo
y lo mucho que me gusta La Laguna.

Nadie se imaginó que en unas horas las calles iban a estar desiertas,
los vinos iban a ser en casa
y los jueves... pasarían a ser de pico y pala
y que nos iban a robar el mes de abril
y la primavera
en este mundo humano simple,
tenue, delgado, ineficaz, abrumador...
K






lunes, abril 20, 2020

Lunes 20 de abril de 2020

Desolada e inquieta me desperezo.

Es lunes,
un lunes cualquiera.

Estos nervios de lunes no me dejan hacer nada:
no puedo leer,
no puedo pensar,
no puedo hacer nada más que crear.

Rompí mis agujas,
no puedo coser.
Tengo harina para hacer pan.

Hago pan.

Sigo nerviosa,
despeinada,
tengo algo de tos,
me tomo un café y estoy más nerviosa
y más despeinada.

No quiero sacar a mi hija a la calle con este virus,
todo es incierto,
la información es escasa,
la seguridad no es plena.

No quiero.

No hay nadie a quién consultar.
No me fio de las recomendaciones de nadie.
Nadie sabe nada.

Estoy inquieta y necesito la sal del mar,
necesito el sol, la naturaleza, escuchar los pájaros,
plantar, ver nuevos troncos de árboles,
recoger piedras y conchas.

No puedo ni escribir,
las palabras salen desordenadas,
los pensamientos no están bien hilados,
el sendero no se marca entre tanta confusión.

Los poemas imperfectos son como las personas,
tienden a autodestruirse.

Como el ser humano.

K