Aleteos personales

miércoles, abril 07, 2021

Friendship

 Durar, lo que se dice durar

Nada dura para siempre.

Pero en mí todo

Que estés siempre

Es bastante inmortal

K

martes, marzo 30, 2021

Luces de Neón

¿Sabes? Ahora resulta que María se mudó. Ayer por la mañana la llamé y me contó que a su padre lo habían aceptado en el New York Times en la sección de economía y se han tenido que marchar con muy poco tiempo de reacción. No se sentía con fuerzas para despedirse de nadie, me dijo.


Según me relató, viven en un loft muy bonito, aunque algo pequeño, tiene su habitación dentro de la cocina. Aun así está motivada, porque tiene vistas a la Quinta Avenida y está justo al lado de un restaurante hindú con luces de colores y muchos cojines adornando la entrada. ¡Vaya suerte! con lo que a ella le gusta probar sabores nuevos. 


Me ha dicho que lo malo es que, al no tener mucho espacio, está todo el día peleándose con su madre. En la última discusión lanzaron vasos y jarras de cristal al suelo.


También me contó que había ido a dar un paseo por el centro con sus dos hermanas y que estaba completamente abarrotado, precioso con sus luces de neón iluminando toda la escena. Incluso intentó entrar en una misa de góspel, pero no la dejaron. 


Estaba contenta porque dice que la vecina está alimentando a sus gatos, que también se los ha llevado a la Gran Manzana, y que ya no se tiene que preocupar por ellos. 


Pero bueno, lo más importante es que la noté bien y bastante habladora a pesar de que sigue teniendo estos sueños tan raros. Me ha colgado porque la llamaban para desayunar.  


Esta tarde iré a ponerle de comer a sus gatos.


K


Luces de Neón


Llego a mi casa. Acabo de mudarme. Al lado, un restaurante de comida hindú abre sus puertas, luces de colores y muchos cojines adornan la entrada. Subo los cuatro peldaños de la escalera que me llevan a la puerta de mi casa. Dentro no hay nadie. Está relativamente oscuro para ser las diez de la mañana. Cuando entras, hay una habitación grande con una cama en medio y una tele.


De repente mi madre está allí también y no está sola. La habitación es ahora el comedor y están sentadas mis dos hermanas y mi padre. Mi madre se enfada, amenaza con tirar al suelo un vaso y yo con tirar la jarra de agua vacía. Las tiramos, ella primero, y se escucha el golpe sordo del cristal contra el suelo: chassssss.


Desde la ventana se ve la Milla de Oro, pero realmente es la Quinta Avenida de Manhattan, con todas sus luces de neón iluminando la calle. Le digo a mi hermana menor que me acompañe a dar un paseo, me sorprendo a mí misma, no me llevo bien con ella. Se apunta nuestra hermana mayor. 


Casi a la vez, estamos transitando por una Quinta Avenida abarrotada,  pletórica de luces y sonidos. Muchas personas caminan rápido por todos sitios, parecen hormigas huyendo de un pisotón. Le doy la mano a mí hermana para no perdernos. "¡No estamos en la Milla de Oro!" , grito. 


Mi hermana mayor entra a escuchar una misa de gospel en una iglesia que nos acabamos de encontrar. La seguimos subiendo las escaleras y cinco mujeres que justamente salen de la iglesia nos obligan a irnos por no ser negras. Las miro, ellas son blancas, no lo entiendo. 


Me percato de que estamos de viaje y es posible que hayamos perdido el billete de vuelta. Estoy confundida, no sé muy bien dónde estoy y si ellas son mis hermanas.


Vuelvo a casa sola, caminando. Todo sigue como siempre, parece que nunca sucedió nada entre mi madre y yo. La vecina le está dando de comer a mis gatos. Menos mal, ya no tengo que ocuparme de ellos. 


Bostezo y tomo un sorbo de café. Aún me parece que estoy paseando por Nueva York con mis hermanas. ¡Vaya sueño más real he tenido! Creo que es hora de empezar el día y dar de comer a mis dos gatos antes de que me compre un billete a la Gran Manzana.  


K




miércoles, marzo 24, 2021

 Cuando la naturaleza te enseña

de una patada en la boca

que ella manda más que tú

no hay vida que mande

ni amor que salve

ni nada más

que la muerte.

K

domingo, marzo 14, 2021

Luz...

 No puede ser este egocentrismo

manipulado

extraviado de rumbos

y completamente desafinado

que nos incita al regodeo constante.


Si me apago será para dejar un poco de luz en la oscuridad.


K

lunes, marzo 08, 2021

Ocurre

 Ocurre

Que ya nada es cómo era antes

Que vivimos reprimidos, anulados, marginados

Que los derechos fundamentales peligran

Que hoy mueren ancianos solos en hospitales, recluidos, encerrados, ya dejaron de vivir. 

Que hoy te veo y te abrazo pidiendo permiso porque te veo triste y perdido

Y te estrujo y me indigno y me entran ganas de llorar porque a los hermanos no se les tiene que pedir ningún permiso para quererlos. 

Que mi salud no es solo cuestión de aislarme de los demás, en una burbuja de miedo, mi salud prende del hilo de tus besos y de tus manos y de tus ojos pero también de tu sonrisa... Tu sonrisa. 

¿Qué más ocurre?

Ocurre que no está bien, que está mal

K

martes, marzo 02, 2021

Vivir

That's not the shape of my heart...
suena y mientras, el corazón se estruja
se rompe
se destroza
de mariposas crujientes
que, aleteando, se van urgentes a revolotear
desde mis palabras
hasta las teclas
I'm not a man of too many faces...
I'm not a woman of too many verbs
but
pero si me paro a pensar
si me paro a sentirlo
si dejo que la ansiedad me domine
y esa cana blanca que me tiñe varios pelos
se aferre a mis sueños
y dudo
dudo de todo
dudo de mí
y quiero escapar
y cojo el teléfono y escapo
pero no del todo
Aunque sí por dentro
pero no por fuera
En la vida 
no hay más sentido que vivir.

jueves, febrero 25, 2021

Cómplices

 La guerra

Ahora la guerra

Ya no es un tiro en la noche

Una serpiente que te roza la pierna

Una mordida a la intemperie que te mata para siempre. 

Ahora la guerra te quiere arrancar el alma

Te espera en una esquina como un psicópata cualquiera

Para destrozarte la esperanza, aniquilar tu identidad, desesperarte de miedo y temblores, de ansiedad, de pesadillas, de ARRANCARTE lo que vulgarmente se conoce como

LIBERTAD. 

Y somos cómplices. 

K

lunes, febrero 08, 2021

No es verdad.

Nunca lo fue.


Es justamente lo contrario:

se me salta el corazón a cada momento,

siento como un cuchillo cuando, con cualquier excusa,

la vida da vueltas.


Además, me duele el cuerpo

y tengo frío

y tirito igual que siempre,

solo que ahora lo hago por dentro

con las venas saltando como montañas rusas.


Cómo es posible que alguien piense

que soy rara,

que tengo mala leche,

que miro mal,

que nada me afecta,

que nada me duele,

que todo me da igual

¿que soy demasiado seria? (jajaja).


La mayoría del tiempo no puedo respirar,

me cuesta empezar casi todo

aunque no puedo empezar algo sin terminarlo

y todo lo que camino suelo milimetrarlo.


Llueve con muchas canciones

porque nunca olvido

y me siento frágil, sola y triste

casi siempre que no me veo capaz

de llegar a ser lo que siempre soñé.


No me explico cómo hay personas que miran

sin llegar a mirarte de verdad

y no entiendo la levedad eterna.


Me cuesta -y los atisbo desde lejos-

con los psicópatas

y creo que los que llevan el mundo han perdido el timón (por decirlo suavemente),

pero sé de la bondad genuina y de la magia de la vida

y creo que la clave está en la simplicidad.


Por eso no me queda más remedio que pensar

que es el miedo lo que lleva a las personas

-lo que las ha llevado durante todos estos años-

a tacharme de cualquier cosa posible.


De miedo sé yo mucho...

pero sé mucho más de laberintos y de espejos.

Tanto sé que tengo mis propios caminos...

tal vez raros, tal vez,

pero míos.

K


viernes, enero 15, 2021

Juzgando por el corazón

Qué más dan las mascarillas

si en mi querer universal

ni tu cara, ni tu pelo, ni tu ropa

ni tus uñas, ni tus dientes, ni tus arrugas

me importan.

Qué más da que me la quite solo para comer

si cuando estoy en casa, miro directamente al corazón.

Sé de tus andares

hasta desde lejos

Sé de tus respuestas

y de tus manías y sé, porque lo siento,

de tus nubarrones.

Qué me importan a mí ya los calcetines blancos

o que se te vea la liga del tenis

o el dobladillo por encima de la justa medida de la bota

-yo que siempre fui de detalles pequeños, tan agotadores-.

Soy completamente ciega a tus ojeras.

Pero ¡ah! eso sí que no lo perdono:

no perdono el abrazo que me calienta el corazón

apretado como una ducha de agua hirviendo en verano,

no perdono el chascarrillo que solo nosotros entendemos,

ni perdono la mirada torcida

ni las sonrisas, los bailecillos y el olor a casa.

Eso sí que no lo cedo a nada, ni a nadie.

Los momentos juntos, todos ellos

no los vendo.

El tiempo... con sus cansancios y este sueño que siempre tengo...

contigo mi tiempo es oro.

K