Los olores dulces a vainilla, canela y genjibre
restablecen la calma.
Es el término y el inicio de todo
hacia un atardecer frío y ventoso
que no pronostica una Primavera soleada.
El sol del verano será quizá intenso
para mis huesos
Y mi calma.
Esta calma que quiere lanzar nuevos retos al aire...
Esta calma segura de invierno.
K